La campaña rusa primavera-verano 2026
La guerra en Ucrania se ha intensificado con el inicio de la ofensiva rusa de primavera-verano, iniciada el 17 de marzo 2026 en el sureste de Ucrania, en las regiones de Donetsk y Zaporiyia, particularmente en las áreas de Pokrovsk, Dobropillia y Huliaipole (Smallwarsjournal, 2026). Lo anterior refleja que las conversaciones de paz se encuentran, en la práctica, paralizadas. Ninguna de las partes demuestra interés real para llegar a un acuerdo, debido a que cada una de ellas tiene sus propias exigencias que para la otra parte son inaceptables hasta la fecha.
Si bien ambos Estados ha recibido apoyo de los países que integran sus respectivos bloques, el apoyo brindado a Ucrania resulta dependiente de las profundas divisiones políticas existentes entre los países de la Unión Europea, y entre estos y Washington, situación que se agravaría con la advertencia de la Casa Blanca sobre la posibilidad de darle la espalda a esta guerra (BBC, 2025).
Para Europa, el futuro de Ucrania es todavía el principal asunto de política exterior que le afecta, ante el temor de que las ambiciones de Moscú sean más amplias y abarquen otros países del continente. A ello se suma la desconfianza ucraniana sobre el fortalecimiento que Rusia podría recibir producto de la crisis energética mundial, debido al aumento en los precios tanto del petróleo como del gas, de los cuales Rusia es país exportador (Informador, 2026).
Situación de Rusia
Entrando al quinto año de guerra, Rusia cuenta con el apoyo de los países BRICS, quienes han adoptado una neutralidad pragmática, evitando condenarle y, como en el caso de China, estrechando una alianza que le proporciona relaciones diplomáticas favorables y ayuda económica. En este contexto, Rusia intenta en el 2026 desarrollar una nueva “ofensiva de primavera-verano” que le permita fortalecer su posición en el campo de batalla.
Con ese objetivo, las fuerzas rusas se encuentran desplegadas en un frente de 1.250 kilómetros aproximadamente, realizando operaciones ofensivas en lo que se ha denominado “cinturón fortificado del Este de Ucrania”, en el Oblast o región de Donetsk, particularmente en las dimensiones terrestre y aérea del campo de batalla, y donde se encuentran ciudades clave como Slovyansk, Kramatorsk y Konstyantynivka, las cuales se aprecian en la figura N1º (Negocios, 2026).
Figura N°1 Cinturón fortificado del este de Ucrania Nota:ISW (2026).
Resultados parciales de la campaña de primavera-verano rusa
Si bien Rusia ha logrado avanzar sobre el Donbas y adentrarse significativamente en Ucrania durante los cuatro años de la presente guerra, la nueva campaña que se ha iniciado en las cercanías de Lyman, Sumy y Járkov forma parte de una “guerra de desgaste”, caracterizada por intensos bombardeos, elevados daños a la infraestructura, una elevada cifra en las bajas de personal y la pérdida de importante cantidad de equipo y material bélico.
En la figura Nº2 se muestran las áreas que a esta fecha Rusia controla al Este de Ucrania. Sin embargo y a pesar de la intensificación de las operaciones, la línea del frente mencionado no registra cambios significativos y mucho menos un avance favorable para Moscú.
Figura N°2 Control del terreno por parte de Rusia al 20 de abril 2026 Nota:ISW (2026).
En esta campaña, se advierte que el avance ruso ha sido continuo pero lento y agotador, no logrando imponerse a Ucrania mediante una operación decisiva en el campo de batalla. Lo anterior, se ve reflejado ante declaraciones de Kiev que afirman haber recuperado desde mediados de marzo, unos 480 km2 de territorio ocupado. Esto ocurre, debido a la férrea actitud defensiva de Ucrania apoyada en importantes fortificaciones y por efecto de significativos contraataques en la zona oriental y sur del país (Legrandcontinent, 2026).
Las fuerzas rusas han registrado pérdidas de personal y equipamiento, entre los que se cuentan 1.030 soldados, 05 tanques, 4 vehículos blindados, 63 sistemas de artillería, 01 sistema de lanzamiento múltiple de cohetes, 01 sistema de defensa aérea, 1.960 drones, 241 vehículos y 02 equipos especiales (United24media, 2026).
El frente interno ruso
Los escasos avances rusos y las elevadas pérdidas humanas y de material han generado dentro del “espacio informativo ruso”, una crítica a la incapacidad de sus Fuerzas Armadas, tanto para preparar la “Ofensiva primavera-verano 2026” como para obtener la victoria en la guerra. Esta crítica afectaría esencialmente al Ejército y a la Base Industrial rusa de Defensa (DIB). Ello, mientras las órdenes del Kremlin persisten en “mantener la presión a lo largo de toda la línea del frente”, sin considerar el agotamiento del personal y de la industria militar. Al respecto, los principales problemas que afectarían a las fuerzas rusas son:
- Respecto del personal: no haber realizado “cambios estructurales en la fuerza” ni estar entrenándola para la realidad actual del campo de batalla. En cuanto al “modo de combate”, se siguen utilizando tácticas como las infiltraciones en grupos pequeños y el ataque en oleadas humanas en que las fuerzas propias sufren bajas importantes(united24media, 2026).
- Respecto de la base industrial de defensa (DIB): las fábricas destinadas a la producción y modificación de equipos y armas, junto con la industria de defensa todavía no alcanzarían los niveles adecuados de uso de las nuevas tecnologías para la adaptación al nuevo campo de batalla.
Situación de Ucrania
Militarmente, Ucrania se enfrenta a un doble esfuerzo. Por un lado, otorgar protección a sus nodos más alejados de la línea del frente, como las instalaciones energéticas, de logística, ciudades y centros industriales, a lo cual se suma sostener los esfuerzos de la defensa y los contraataques.
Ucrania ha contado desde un principio con el apoyo, en distintos grados, de los países que conforman el bloque Occidental, incluyendo a Reino Unido y Estados Unidos, así como a organizaciones multinacionales. Recientemente, la UE aprobó para Ucrania un préstamo por 90.000 millones de euros para el financiamiento de sus Fuerzas Armadas y su devastada economía, aunque dicho desembolso no se ha hecho efectivo debido al veto de Hungría. Al respecto, la derrota del primer ministro Viktor Orban, en las elecciones del domingo 12 de abril, hicieron surgir nuevas esperanzas de que el candidato ganador, Péter Magyar, de tendencia más europeísta, permita eliminar el bloqueo de este préstamo para Ucrania (Atalayar, 2026).
Entre tanto, a cambio de ayuda para adquirir misiles de defensa antiaérea Patriot, Ucrania ha ofrecido a los Estados del golfo Pérsico, su experiencia “probada en combate” para defenderse de los drones iraníes. Con ese propósito y el de estrechar vínculos estratégicos, el presidente Zelenski ha viajado a diversos países de Medio Oriente (Latimes, 2026).
Conclusión
Si bien Rusia ha logrado conquistar, durante la guerra, grandes extensiones de territorio en Ucrania y la mayor parte del Donbas, durante la primera etapa de la “ofensiva de primavera-verano” de este año, las fuerzas armadas rusas no han podido cambiar, de manera considerable y decisiva, el curso de la guerra. Ello, debido a sus problemas internos relacionados con el personal militar y la industria de defensa, que no solo se encuentran desgastados, sino que también muestran señas de pérdida de resiliencia, por efecto de la férrea resistencia ucraniana en general.
Rusia cuenta con apoyo de los países del sudeste asiático y particularmente con los que conforman el BRICS, especialmente China, encontrando en ellos nuevos mercados y fuentes de financiamiento.
Por su parte, Ucrania cuenta con el apoyo, prácticamente generalizado, de los países de la Unión Europea y de la OTAN. Así mismo, ha contado de manera directa o indirecta con el apoyo de Estados Unidos. Sin embargo, advierte que las posibilidades de seguir negociando un acuerdo de paz con Moscú son lejanas. Mientras Rusia goza de suficiente autonomía estratégica, Ucrania se encuentra inserta dentro de un contexto estratégicamente dependiente de sus aliados.
Se estima que, dadas las condiciones actuales en el campo de batalla, Rusia no será derrotada militarmente por Ucrania. No obstante, su campaña “primavera-verano” en este año se transformará en un largo y desgastante esfuerzo que persistirá por tiempo difícil de establecer actualmente.